La muixeranga nace de una antigua danza que se bailaba en buena parte de la Corona de Aragón. Ya a principios del siglo XVI se habla de las «boixigangues» en la ciudad de Valencia, y en Algemesí está documentada al menos desde el siglo XVIII. Con el tiempo recibió muchos nombres: muixeranga, moixiganga, baile de negros o de locos. Muchos pueblos que la bailaban la perdieron, pero en unos pocos enclaves valencianos sobrevivió, y en cada uno tomó un carácter propio.
¿Qué es una muixeranga?
La palabra tiene tres significados: la torre humana, la colla (el grupo que la levanta) y la tradición en conjunto. Una actuación no es solo subir alto. Están los bailes, que combinan movimiento y composiciones plásticas, y las figuras, construcciones en las que importan el equilibrio, la armonía y la belleza tanto como la altura. Junto a torres de varios pisos hay figuras horizontales, con movimiento o remates que no tienen equivalente en ninguna otra tradición. Todo se sostiene sobre la pinya: decenas de personas que, desde abajo, hacen posible que la figura se alce.
Nada de esto se entiende sin la música. La dolçaina y el tabal (dulzaina y tambor) tocan la melodía de la Muixeranga d'Algemesí, que acompaña cada construcción y que muchos valencianos reconocen como símbolo de su pueblo. La indumentaria tradicional, de tela a rayas con la faixa (faja) bien ceñida, completa una imagen inconfundible.
A diferencia de los castells catalanes, parientes cercanos, la muixeranga no compite: es fiesta, ofrenda y comunidad.
Algemesí, el corazón que nunca dejó de latir
Durante siglos, la muixeranga resistió sobre todo en Algemesí, ligada a las Fiestas de la Mare de Déu de la Salut del 7 y 8 de septiembre. Pasó momentos difíciles, y en algún año de los setenta ni siquiera salió en la procesión. Aun así, la tradición aguantó, y el 28 de noviembre de 2011 la UNESCO declaró la Fiesta de la Salut Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, con la muixeranga como uno de sus actos más emblemáticos. En 1997 había nacido la Nova Muixeranga d'Algemesí, la primera en incorporar a las mujeres en las figuras.
El despegue: de tradición local a patrimonio de un pueblo entero
En los años noventa empezaron los primeros intentos de recuperar la muixeranga fuera de Algemesí. El verdadero despegue llegó en la década de 2010. Castellón y Vinaròs en 2013, Alicante y Valencia en 2014, y después muchas más, formaron collas nuevas que tomaban el repertorio de Algemesí como punto de partida. La muixeranga se convirtió en una forma de vivir la cultura valenciana en la calle, en valenciano y con gente de todas las edades. Hoy la Federación Coordinadora de Muixerangues reúne a 25 collas de todo el territorio.
La Muixeranga d'Elx
Nuestra colla nació en septiembre de 2022 con un objetivo claro: difundir la cultura, la lengua y las costumbres valencianas a través de la muixeranga. Hoy somos unas 50 personas de todas las edades, de bebés a jubilados. Nos reconoceréis por nuestra indumentaria: camisa roja, pantalones azules y faixa con la senyera, en homenaje a los colores de la bandera de Elche.
Somos la muixeranga más al sur del País Valenciano. Elche está al límite meridional del territorio de habla valenciana, en una ciudad donde el valenciano convive con el castellano y mantenerlo vivo es tarea de cada día. Por eso nos sentimos en primera línea: cada ensayo, cada actuación y cada figura que levantamos en la plaza es una manera de decir que aquí también se habla, se vive y se hace cultura en valenciano. Somos el referente de la muixeranga para la ciudad de Elche y para las comarcas del sur.
Porque, como decimos nosotros, hacemos piña como una tabala.

